Skip to content

Socialmente responsables

Dieciséis pymes altoaragonesas recibieron ayer el diploma que certifica que han finalizado satisfactoriamente la implantación de un proyecto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE),

Dieciséis pymes altoaragonesas recibieron ayer el diploma que certifica que han finalizado satisfactoriamente la implantación de un proyecto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), «una vía de mejorar la competitividad» de las empresas, en palabras de Antonio Fernández, subdirector general de Fomento Empresarial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que entregó las credenciales.

Aumentos salariales, programas para conciliar la vida familiar y laboral, iniciativas para minimizar el impacto medioambiental o para lograr la eficiencia energética o profundizar en la excelencia, son algunas áreas de la RSE.

Estas empresas pertenecen a diferentes sectores económicos y están «muy distribuidas» por toda la provincia, informó Salvador Cored, secretario general de Ceos-Cepyme. El listado de las compañías es el siguiente: Alertrans, Laguna Urriens, Neumáticos Pallás, Grupo Solingenia, Movilitas Log Centre, Sallén Aviación, Brico-Serrablo, Coanfi, CSG Software, Chimeneas Alcubierre, Autoescuelas Aragón, ATO (Academia Técnica Oscense), Lithus, Hostal Lizana, Movistar y Eyvi Hostelera.

Tras la entrega de los diplomas, Fernández dijo que «en esta crisis» la RSE ofrece a las empresas «la posibilidad de diferenciarse de sus competidores, de hacer mejor y de una manera distinta las cosas, pero lo más importante es que mejora su competitividad».
Fernández aseguró que tanto los consumidores como las instituciones valoran «muy positivamente» estas medidas, que se distribuyen en muy diferentes áreas.

Algunos ejemplos que puso Fernández son aumentar los salarios para incrementar la productividad de los trabajadores o preocuparse por la eficiencia energética para no perjudicar al medio ambiente y a la vez reducir estos costes. En definitiva, la RSE es «una vía hacia la excelencia empresarial».

LA RSE, UNA INVERSIÓN

Fernández refutó que la RSE sea un «coste superfluo sólo para fines publicitarios» y aseveró que hay que verla, especialmente las pymes, como «una inversión desde el punto de vista estratégico».
En cuanto al coste de estas inversiones, dijo que varía mucho y que «depende del área». Añadió que las pymes «muchas veces hacen RSE sin darse cuenta», por ejemplo «por los valores personales del empresario».

ENSEÑANZAS APRENDIDAS DE RSE

Salvador Cored profundizó en las lecciones que estas 16 empresas han sacado de la iniciativa financiada al 50% por el Ministerio y al otro 50%, por la Ceos.
En primer lugar, los empresarios «han aprendido cuáles son los criterios de RSE, es decir, cómo devolver a la sociedad una parte del beneficio obtenido de la mejor manera posible».

También conocieron cuáles son «las rutinas para comportarse éticamente con el resto de agentes» que intervienen en el proceso empresarial, como proveedores, clientes, empleados, instituciones públicas y privadas, organizaciones empresariales y sindicatos, porque «de lo bien que se haga en cada uno de estos ámbitos», dependerá que «su implicación en la sociedad sea mejor».
Cored explicó que el nivel de concienciación respecto a este concepto de las pymes altoaragonesas va creciendo «poco a poco» y que a día de hoy «todavía es insuficiente, por eso se realizan estas actividades».

Sin embargo, se mostró confiado de que esa sensibilidad aumentará, como ha ocurrido en las últimas décadas con los asuntos medioambientales. «Nos debemos concienciar porque es un tipo de comportamiento más humano, razonable y solidario», sentenció.